Hoy ha sido un buen día, un buen día de simplicidad. Qué reconfortante saber que la alegría se encuentra en la simplicidad de las cosas, qué alivio encontrarla por ejemplo mirando el amanecer en la playa o al descubrir de pronto que tu gato está sonriendo mientras lo acaricias. ¿Por qué nos consterna tanto la búsqueda de la alegría?, ¡¿por qué nos hemos hecho creer que es casi inalcanzable!?
A veces no comprendo el mundo de hoy, la verdad prácticamente nunca. ¿Cómo es que se ha enfermado tanto la humanidad? ¿Por qué no estamos satisfechos nunca? Todos quieren más, siempre más. He visto gente que ha perdido su casa, y gente que nunca la ha tenido, a algunos de ellos les he visto las sonrisas más sinceras. Conozco gente que lo tiene “todo”; una familia sana, un techo, lujos, y sin embargo no puede encontrar una sonrisa en su gato mientras lo acaricia, quizá ni siquiera lo acaricie…no puede encontrar alegría en la simplicidad de las cosas. Estamos cada día más locos, cada día más insatisfechos. ¿Es acaso que hemos dejado de razonar?, ¿que nos hemos creído que necesitamos todo eso que nos dicen los medios que necesitamos?, ¿hemos empezado a confiar más en la televisión que en nuestra propia razón?, ¿o simplemente hemos dejado de mirar….?
Qué tristeza, el hombre inventa cada día más cosas para encontrar la felicidad y sólo logra distanciarse más de ella. Nos han quitado la capacidad de asombro, nos la hemos quitado nosotros mismos. Nos hemos creído nuestras propias mentiras. En verdad nos las hemos tragado todas; nuestra felicidad parece ser directamente proporcional a nuestro consumo. Yo sé que cuando la gente lee estas cosas cree que es uno un paranoico exagerado, y se dice a sí mismo: “yo sé que la felicidad no está en las cosas materiales”. ¿En verdad lo sabes? Y créeme, aún cuando lo sabes caes en la trampa. Tal vez no lo hacemos conscientemente, pero lo hacemos todo el tiempo; cuántas cosas no compramos que en realidad no nos sirven de nada.
Tomemos un ejemplo sencillo: ¿Por qué la necedad de comprar exclusivamente el ipod habiendo tantos reproductores de mp3 con la misma capacidad y más baratos? ¿De verdad hay una diferencia notable entre marcas?, ¿no será más bien que tienes la idea (porque de eso te han convencido) de que es precisamente el ipod el que puede hacerte ver (y sentir) mejor? Sí, al principio te sentirás feliz con tu ipod, pero en 4 meses saldrá el ipod nano (que costará 3 veces lo que costó tu ipod), y luego el nano con más capacidad y así sucesivamente. Así de rápido como se te fue el dinero, así se fue tu supuesta felicidad. ¿Entonces qué; pensarás que necesitas el de los 60GB? Y la pregunta es… ¿cuándo se acaba?, ¿cuándo en verdad tendrás eso que te hará sentir satisfecho?
Es difícil ser inmune al consumismo, yo diría que a estas alturas es imposible. Yo no pretendo serlo ni creo que nadie pueda, pero sí quisiera mantenerme lo más cuerda posible. Si puedo darte algún un consejo para sentirte un poco más sano, te digo: mira más seguido el amanecer.
1 comentario:
sabes que.... el consumismo me gusta, me encanta. tu vas super market y tu seras contento.wow!
no como los sentimientos...como el rapporto entre dos personas... demasiado dificil...no es por el hombre contemporaneo...nosotrosos somos los hombres de el consumo.. enconces andrea pienso que me voy al sexy shop para una mujer contemporanea.
se comprende algo?
ciao.
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